viernes, 21 de octubre de 2011

"Los 400 Golpes", Truffaut se consagra como director



Cuando la gente llega y te dice, "¡tienes que ver 'Los 400 Golpes'!" les puedo garantizar que lo dicen con toda la intención del universo, y es una esas películas de las que se desconoce su magnitud hasta que uno mismo presencia su grandeza. Imposible ver algo parecido y comparable, ciertamente una obra maestra.

¿Qué se sentirá entrar a la pubertad sabiendo que eres incomprendido? Fácil... ¿Qué se sentirá entrar a la pubertad sabiendo que eres incomprendido y que tu madre le es infiel a tu padre?  La rebeldía te consume al ver que eres sólo un criado de tus padres, al ver que no comprenden que te suspenden en el colegio por escribir poemas en las paredes, de pronto estás tú y sólo tú en este mundo, en la etapa en que más apoyo necesitas, te das cuenta de que es mejor que estés contigo mismo a volver a un hogar en donde ni siquiera intentan escucharte. Bienvenidos a la vida de Antoine Doinel. 

¿Qué? ¿Se sintieron identificados? Pues será difícil no sentirlo, ya que el tema que toca el genio Truffaut siempre será vigente, es decir, toca un tema que nunca pasará de moda; la incomprensión del adolescente es y siempre será de gran utilidad para el cine. Ahora que, pasando de una de sus genialidades a otra, encontramos que ahora todos sacan su película con Ellen Page sobre la adolescente incomprendida que disfruta de escuchar a Iggy Pop en su diván, y será que eso se parece a lo que hizo Truffaut...

Desgraciadamente, no encontraremos a estos adolescentes superficiales en esta película. Encontraremos en su lugar un viaje introspectivo de la mente de un adolescente tan bien planteado en una realidad, y a la vez tan heróico, nos quedaremos pasmados al ver que pudimos ser los héroes de nuestra adolescencia así como Antoine Doinel lo fue. 

Una exquisita mezcla entre un personaje tremendamente bien estructurado y estudiado que nos hará caer en su simpatía de chico rebelde y una inmensa tristeza a la par de ver cómo este chico sufre los acontecimientos que para otros pasaron desapercibidos. Un manejo de la narrativa más que increíble, y se ve que Truffaut fue este personaje alguna vez en su vida, ya que no hay otra manera en la que este filme le hubiera salido tan bien.

Y así, sólo por entregarse a un pedazo de papel y luego una infinidad de imágenes que proyectaban claramente la tristeza y la incomprensión de un chico solo en el mundo, es que Truffaut se inmortaliza y ciertamente, puede llamarse uno de los Grandes Directores de Cine.


1 comentario:

Jorge I. Figueroa F. dijo...

me has convencido intentaré verla a la brevedad